16. Alma Excelsior sobre el materialismo



Gracias a la visión espiritual de la Verdad y a la Ley moral del Universo, de la Tierra se alejan terremotos y tempestades, granizadas y chaparrones. Gracias al conocimiento espiritual y convicción religiosa se evitan desastres aéreos, huracanes, explosiones de gas y otros males aéreos, acuáticos, terrestres y males de fuego. El materialismo mata el alma, le conduce al hombre a la insensibilidad espiritual y su corazón se convierte en piedra. Un corazón de piedra manifiesta el materialismo más profundo. El materialismo le conduce al hombre al hedonismo el cual le causa horrores de la vida póstuma de la kamaloka astral de los incrédulos la cual es idéntica a la kamaloka del orgullo y de la codicia. El materialismo está asociado con todas las infracciones del Reglamento de la existencia astral, mental y existencia del yo. Siquiera podemos describir el horror póstumo de las consecuencias de la convicción material.
Por el materialismo el cuerpo etérico está absorbido por el cuerpo físico de manera que ya no sobrepasa en absoluto sus contornos. De esta manera el hombre pierde completamente la conexión con el mundo etéreo y vive tan sólo la vida sensual. Es materialista.
Sin embargo si un hombre con inclinaciones ideales debe tener conexión con el mundo trascendente, tiene que tener por lo menos la capacidad de adelantar el cerebro etéreo de su cabeza etérea mortal sobre del centro de la cabeza y de este modo permitir el libre paso de fuerzas etéreas a la parte cerebral de la cabeza etérea. Así se renova la capacidad de visión etérea o percepción de corrientes del reino de fuerzas vitales creativas. De este modo surge la comprensión „intuitiva“ de ideas y corrientes creativas las que inspiran la creación artística espiritual avanzada y todas las demostraciones inmortales del Espíritu cósmico de Inteligencia el cual actúa a través de los seres humanos. Aflojando el cuerpo etéreo y emergiéndolo conscientemente de manera controlada sobre el cuerpo físico se produce conexión clarividente con el mundo espiritual el cual puede tener cuatro formas principales: La forma más baja es la visión pictórica o sea la imaginación. Es visión de imágenes sin explicación. Un grado más alto de clarivisión es la inspiración. Se trata de audición de la Palabra espiritual, la que viene de los seres inferiores o superiores de los mundos espirituales según el nivel de dedicación alcanzado. El tercer grado de dedicación es la intuición la cual se puede seguir desarollando hasta la intuición esencial, donde se trata de comprensión etérea directa de fuerzas creativas y esencias del mundo nirvanico y budista.
Al peso de la Tierra también pertenecen sensaciones horribles de espanto por la pérdida del cuerpo físico, sensaciones causadas por el autosentimiento. También estos horrores el materialista los vive más intensamente, ya que su autosentimiento de ansiedad por la existencia física era demasiado fuerte para poder acabarse quitando el cuerpo físico. De este modo el materialista vive de otra forma el martirio de un siucida, ya que no ha matado su cuerpo físico, sino ha destruido su cuerpo astral por incredulidad en su alma. Asesinó el alma lo que es mucho más grave que asesinar el cuerpo. Con el materialismo están unidas todas las fuerzas de intemperancia y hedonismo las que pueden ser superadas tan sólo por modestia, autodisciplina y autocontrol del cuerpo astral. El hombre que inserta su consciencia en este mundo, naturalmente se entrega a todos sus placeres y gozos. En primer lugar se trata de ansiedad por buena comida y bebida. El hedonista no come para poder vivir, sino vive para comer y beber bien y para gozar de todos los placeres del mundo.
El caso de Teresa Neumanová rebate la idea del materialismo y demuestra la existencia de la vida suprasensual la que está condicionada por la vida sensual. Tereza Neumanová se había encarnado para que su existencia de fundamento espiritual (es decir sin alimento físico) sacudiera el materialismo mundial de la cultura actual y para que demostrara la posibilidad de existencia en el mundo sensual que persiste únicamente gracias a fuerzas de existencia suprasensual. La vida espiritual no necesita la comida indispensablemente y algún día será reemplazada por el proceso respiratorio. Sin embargo hay que madurar para ello y convertirse en seres solares que no se entregan a la astralidad. Todos nosotros alcanzamos la existencia solar, sin embargo lo permitirá tan sólo la madurez general de la humanidad. Sin embargo esto no sucederá hasta en la época de los „Siete trombones“, en la última época terrestre. (69-73) (Nuestra nota: En la actualidad la época ariana está llegando a su fin, después de ella seguirá la época de los Siete sellos y sólo después de ella viene la época de los Siete trombones.)

******

Nuestra nota:Tereza Neumanová nació en una familia alemana en Konnersreuth en el año 1898 y murió el 18 de septiembre de 1962. Al extinguir el incendio en el año 1918 ella sufrió una lesión, se quedó ciega y paralítica. El día de su beatificación el 19 de abril de 1923 fue curada repentinamente de la ceguera y el día de su canonización el 17 de mayo de 1925 fue curada también de la parálisis.
Tereza Neumanová vivió desde el año 1927 hasta su muerte en septiembre de 1962 (es decir 35 años) sin ningún tipo de comida y bebida. Su único alimento diario era la Sagrada Comunión de oblea. Siempre se oponía a la afirmación de que vivía de nada. „De nada no hay nada“ respondía ella, „yo no vivo de nada, vivo del Salvador. Él sí había dicho: Mi cuerpo es alimento. ¿Por qué no debería ser válido, si él lo había dicho, también para la vida de nuestro cuerpo?“ Su vida no la pasaba en la cama, sin embargo cuidaba incansablemente su iglesia parroquial y los enfermos. Hasta el año 1947 en Konnersreuth no había ni médicos ni enfermeras. Por eso durante muchos años visitaba y cuidaba a los enfermos, aunque andaba a duras penas con sus piernas estigmatizadas.
El libro de la vida de Teresa Neumanová lo escribió Dr. Johanes Steiner „Terezie Neumanová de Konnersreuth, un retrato de la vida a base de informes, diarios y documentos auténticos“.

SPMZ - 7/2011


Nuestra dirección:
SPMZ - gerente JUDr. František Venzara
Nádražní 28
783 13 Štěpánov u Olomouce
Tschechische Republik - Czech republic

 

<< RETORNO

 

Cтарт / Start: 1.3.2007
Oригинал / Original: www.spmz.info
SPMZ • Nádražní 28, 783 13 Štěpánov u Olomouce
Czech republic

IBAN: CZ81 0300 000 0002 5734 6517
BIC: CEKOCZPP

thank you for your support!